Vecinas y vecinos en defensa de la identidad de su barrio

El viernes 22 de agosto con la consigna “¡Digamos No a las torres!” se realizó la caravana organizada por vecinas y vecinos del Barrio Naón, en Mataderos, para defender la identidad de su barrio frente a la posibilidad de construcción de edificaciones en altura.

Al respecto nos cuentan que “La caravana fue un verdadero éxito. Fuimos un montón, unidos y con una sola voz: ¡Barrio Naón dice NO a las torres! Cada cartel, cada bocinazo, cada paso y cada aplauso mostraron que nuestro barrio está vivo y que su identidad se defiende entre todas y todos

Acompañaron la protesta los comuneros Juan José Chaves, Alberto Espiño y Lorena Crespo quien manifestó: “Nos movilizamos siempre por el respeto a la identidad de los barrios. Queremos que Mataderos siga siendo un barrio de casas bajas, donde lxs vecinxs se conocen entre sí y se organizan en favor de sus necesidades”.

El barrio Naón se originó en la década del 40. La sociedad de San Vicente de Paúl construyó las primeras 40 casas tipo chalet que bendijo el Cardenal Copello, por lo cual se las llamó “las casitas de Copello”. Se encontraban sobre las calles Saladillo y José León Suarez. Luego se fueron rematando los terrenos adyacentes y, con financiamiento del banco hipotecario, se edificaron las viviendas. El tipo de loteo con manzanas alargadas, de los que resultaban terrenos de poca profundidad y el chalet como tipología arquitectónica consolidaron su imagen. El anterior Código de Planeamiento reconocía y preservaba estas características.

El Código Urbanístico vigente promueve el crecimiento en altura, tanto sobre todas las avenidas, como en los sectores delimitados por ellas, sin diferenciar zonas de uso residencial casi exclusivo, con predominio de viviendas con jardines con valor ambiental y paisajístico como barrio Naón. Además, suma la posibilidad de desarrollos inmobiliarios particulares, con edificios en altura, en los predios linderos a la Av. Gral. Paz.

Esto hace necesario y urgente contar con normas urbanísticas que atiendan a su valoración patrimonial. Para ello vecinas y vecinos trabajan en un proyecto de Ley para protegerlo, que una vez terminado será sometido a consideración de una asamblea vecinal.

Para elaborarlo han partido del reconocimiento de su origen y su historia, para reafirmar su identidad y su memoria. En este sentido destacan el aporte del Profesor Orlando Falco, Director del Museo Criollo y Presidente de la Junta de Estudios Históricos de Mataderos. Además cuentan con el apoyo de comuneros y de legisladores como Claudia Neira y su equipo de trabajo.

Y nos convocan diciendo: “Necesitamos más que nunca el apoyo de cada vecina y vecino. Estamos convencidos de que juntos vamos a lograr que no se construya ninguna torre en Barrio Naón. ¡Sigamos juntos en esta lucha, porque Naón no se vende, Naón se defiende!

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