
Mientras vecinas y vecinos de la zona conocida como Liniers Norte siguen reclamando la limpieza del predio que se encuentra en Bynon entre Barragán y Reservistas Argentinos y su transformación en un espacio verde de uso público, la empresa AUSA incrementa el problema (y el descontento) afectándolo con resto de podas y limpieza del borde de la Autopista.
La semana pasada vecinas y vecinos se vieron sorprendidos por el corte de la subida a la Autopista en la calle Barragán, sin señalización ni aviso previo. La preocupación aumentó cuando observaron que el producto de la limpieza y podas de los espacios verdes de borde de Autopista, realizadas por la empresa AUSA permanecían en ese terreno.
Se trata de terrenos expropiados para la construcción de la autopista que actualmente conforman un baldío, en estado de abandonado, con mantenimiento deficiente y abundancia de pastos y malezas. Vecinas y vecinos han venido reclamando, desde hace muchos años que se realice el mantenimiento, limpieza y fumigación y que se convierta en espacio público verde de uso libre.
En una recorrida organizada por vecinas y vecinos para observar el estado del predio, no se pudo ingresar pues se lo encontró cercado, y custodiado por un empleado de la empresa de seguridad Goya Corrientes S.R.L., quien manifestó que la misma fue contratada por ANSES, organismo nacional que tendría la tenencia del mismo. Esta situación fue confirmada por la respuesta recibida por el Consejo Consultivo Comunal que, en el marco de la Ley 104, consultó al respecto.

La semana pasada vecinas y vecinos pudieron observar la presencia de vehículos y trabajadores identificados como de la empresa AUSA dentro del predio manipulando el producto de la poda de los árboles ubicados en la subida y bajadas de la Autopista en el predio. Consultados sobre esta acción los operarios respondieron que contarían con autorización policial.
Esta respuesta llamó la atención y aumentó el enojo ya que los pedidos de higienización y desmalezamiento fueron respondidos argumentando que es necesaria la intervención de un juez que autorice el ingreso, mientras que la policía de la ciudad no tendría autoridad para hacerlo.
Un vecino sintetizó: “Se puede lo que es en contra del vecino y no se puede lo que es a favor”.
