
La Comisión de Cultura de la Legislatura porteña se reunió en el Salón San Martín bajo la presidencia de Sandra Rey (La Libertad Avanza), acompañada por el vicepresidente primero, Juan Pablo Modarelli (Unión por la Patria) y demás legisladores integrantes, para tratar diversos proyectos destinados a preservar la identidad cultural y el patrimonio histórico de la Ciudad. Entre ellos se incluyó la declaración de Interés de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para la Cultura la labor realizada por la Murga «Los Descarrilados de Parque Avellaneda» a los largo de sus 30 años de vida.
El proyecto fue presentado por el legislador Juan Modarelli, acompañado por su bloque de legisladores y miembros de la Junta Comunal de la Comuna 9 Lisandro de la Torre. Durante la reunión, vecinas, vecinos y referentes comunitarios de Parque Avellaneda y Mataderos, entre ellos la comunera Lorena Crespo, destacaron la función social y solidaria de la murga en sus barrios.
Señalan los fundamentos del proyecto que los Descarrilados de Parque Avellaneda nacieron en el año 1995, en un período de intensa participación comunitaria vinculada al proceso de recuperación del Parque y sus edificios históricos. En ese contexto, Héctor Alvarellos, fundador del grupo de teatro comunitario La Runfla, propuso la creación de una murga como espacio artístico abierto, que permitiera la integración de cualquier vecino sin necesidad de formación previa.
La murga cumplió un rol fundamental en visibilizar, comunicar y unificar las demandas vecinales, llevando al escenario lo que ocurría en el parque y articulando criterios entre actores comunitarios. Su presencia constante en la Mesa de Trabajo y Consenso y en los eventos anuales consolidó a la murga como un actor cultural fuerte, con un mensaje claro y una mirada integral sobre el parque como unidad ambiental y espacio comunitario. Además, su labor trascendió el ámbito del parque, y se extendió hacia otras actividades del barrio y acciones de su comunidad.
Con la intención de comunicar lo que sucedía en el parque y de generar espacios de intercambio con otras agrupaciones, la murga creó el Encuentro de Murgas, realizado los segundos domingos de cada mes. En junio de 2009 surgieron las Noches de Carnaval en el Tambo, un ciclo de cuatro viernes consecutivos que se extendió hasta 2013. Allí confluyeron murgas porteñas, murgas uruguayas, grupos de capoeira, danzas brasileras y uruguayas, cuerdas de tambores, grupos de percusión y bandas de cumbia.
A lo largo de su recorrido, Los Descarrilados llevaron su arte y su mensaje a distintas provincias del país. También participó en el reconocido escenario de Tecnópolis durante una jornada organizada por el Museo Vivo de Carnaval Metropolitano, en febrero de 2023. Estos viajes consolidaron su identidad como murga porteña con fuerte vocación federal, además de participar del circuito de Carnaval Porteño desde su creación.
