
Este 1 de septiembre se cumplieron 20 años de la sanción de la Ley de Comunas (1777), que establece la división de la Ciudad en quince unidades territoriales administrativas y políticas. Éste es un sistema de gestión, administración y control del sector público basado en la Democracia Participativa creado para que los ciudadanos tengan una mayor incidencia en el manejo de los recursos y en la decisión de las prioridades y necesidades del barrio.
La primera elección Comunal se realizó el 5 de junio de 2011 y las autoridades asumieron el 10 de Diciembre de ese mismo año. Una demora que evidencia la resistencia del sistema político a impulsar su implementación.
Diversas normas aprobadas por la Legislatura porteña establecen fechas específicas destinadas a celebrar a las comunas y promover el conocimiento de la población sobre su rol en la descentralización de las decisiones políticas y administrativas y la participación vecinal. En particular por Declaración 490 de 2019, la Legislatura conmemora el 1 de septiembre de cada año el “Día de las Comunas”. En sus fundamentos hace referencia a lo establecido por la Constitución y la Ley de Comunas respecto a éstas como unidades de gestión política y administrativa descentralizada de la Ciudad, con competencia territorial, entre cuyas funciones se incluyen las de planificar, ejecutar y controlar el mantenimiento urbano de las vías secundarias, de los espacios verdes y la elaboración de su programa de acción y anteproyecto anual, ejecución y administración del presupuesto. Además, destaca que cada una cuenta con un Consejo Consultivo integrado por representantes de entidades vecinales no gubernamentales, partidos políticos, redes y otras formas de organización, que asesora a la Junta Comunal y puede, entre otras cuestiones, canalizar demandas, presentar propuestas y definir las prioridades.
Todas esas normas, – superpuestas, contradictorias o redundantes -, coinciden en un aspecto fundamental: la expectativa en la descentralización de las decisiones políticas y administrativas y la participación vecinal como garantías de la democracia.
Pero no todos los políticos comparten ni respetan los principios de descentralización y participación democrática establecidos por la Constitución de la Ciudad y la ley 1777/05. Algunos consideran a las comunas como meras oficinas administrativas dependientes del poder central. Muchas veces el Ejecutivo porteño toma decisiones desconociendo a la Juntas y, a la vez, la conducción de las Juntas Comunales no acompaña lo dispuesto por las normas respecto al rol del Consejo Consultivo y la participación vecinal.
Así lo han expresado miembros de las Juntas y los Consejos Consultivos de diferentes Comunas y del Espacio Inter consejos consultivos en los eventos organizados por la Legislatura y por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.
La Legislatura recordó este aniversario, con un encuentro que tuvo lugar el 2 de septiembre en el Salón Perón de su sede, Perú 160, convocado por la Legisladora Magdalena Tiesso, Presidenta de la Comisión de Descentralización y Participación Ciudadana para “reflexionar junto a los actores comunales acerca del proceso de descentralización de nuestra ciudad y plantear los desafíos de cara al futuro”.
La Defensoría del Pueblo, por su parte, organizó el conversatorio “Más participación, mejor gestión: a 20 años de la sanción de la Ley de Comunas”, que contó con la presencia de funcionarios comunales y referentes en materia de descentralización y fue encabezado por la Defensora María Rosa Muiños y el director general de Participación Ciudadana del organismo, Osvalo Balossi.
En este marco, Rubén Daniel López, coordinador del Interconsejos Consultivos Comunales, leyó la carta “La descentralización que no fue en peligro”, en la que señaló que el proceso de presupuesto participativo nunca se implementó y que “las comunas no funcionan porque nunca se lo han permitido”.
Luego, Silvia Collin, presidenta de la Junta Comunal 3, sostuvo que “la descentralización es la expresión de la democracia. Pensar hoy Buenos Aires sin descentralizar es no entender el desarrollo de la Ciudad”. Y Lautaro Eviner, presidente de la Junta Comunal 8, remarcó que “No consultar a las comunas daña a los vecinos porque les quita voz”.
Por su parte, Ana Salvatelli, de la Auditoría General de la Nación y autora del libro Las Comunas porteñas, planteó que la descentralización territorial “no debe ser meramente administrativa” y que “la participación ciudadana y democrática es con las comunas, no sin ellas”.
Por último, la legisladora porteña Magdalena Tiesso, repasó el camino hacia la Ley de Comunas. Recordó que se sancionó en 2005 y que recién en 2011 se eligieron las primeras Juntas Comunales, luego de una orden judicial y enfatizó: “La democracia participativa es el centro de la Constitución de la Ciudad, pero aún hoy no se cumple en su totalidad”.
El cierre estuvo a cargo de María Rosa Muiños, quien destacó que “la descentralización implica dejar decisiones que naturalmente toma el Ejecutivo en manos de otros, y eso no le gusta a ningún Ejecutivo. Pero es fundamental porque sirve para mejorar la vida de las personas”.
