
El viernes 9 de enero, vecinas y vecinos realizaron un abrazo simbólico al Polideportivo Santojanni, en protesta por la construcción de canchas de pádel que serían entregadas a un privado para uso oneroso. Continuando con la manifestación de su repudio a la decisión del Gobierno de la Ciudad invitan a un encuentro el viernes 16, a las 15.30 horas, en Murguiondo y Patrón para abrazarlo nuevamente y hacer una caminata por Murguiondo, Emilio Castro, Larrazábal y Acassuso.
La oposición vecinal se fundamenta en cuestiones ambientales, en la falta de consulta a la ciudadanía y, principalmente, en la defensa de del carácter de espacio público del predio. Además señalan que dadas las condiciones en que fue donado, la cesión podría revertirse en caso de cambio del uso original.
El polideportivo Santojanni es uno de los 14 con que cuenta la Ciudad de Buenos, en los que se realizan actividades libres y gratuitas, para todas las edades y clases dictadas por profesores y profesoras de educación física e instructores e instructoras. Desde el punto de vista de la normativa urbanística el predio está asignado a distrito Urbanización parque (UP) del Código Urbanístico, que identifica a las “áreas destinadas a espacios verdes y parquización de uso público, en las cuales el Gobierno de la Ciudad sólo podrá autorizar obras de exclusiva utilidad pública que complementen y no alteren su carácter”.
El Gobierno de la Ciudad concesionó a la empresa TRIXMA SRL, de Vicente Lopez, la construcción y explotación de canchas de paddle y vestuarios, en un importante sector del polideportivo. Denuncia el grupo vecinal que la empresa cementó casi 1650 m2 para explotación privada, lo que representa una cuarta parte del predio y compromete su añosa arboleda y que si bien pagará un canon mensual, este no cubrirá los gastos de luz y agua, los que finalmente serán pagados por los contribuyentes. Además, los chicos de la colonia perdieron un importante espacio de sombra. “¿Habrán hecho los estudios sobre el impacto ambiental? Cambiaron 1600m² de pasto por cemento…”, se preguntan los vecinos y vecinas.
Este espacio fue donado en 1929 por Francisco Santojanni (1860-1930), un inmigrante italiano, vecino de Buenos Aires, para la salud y el bienestar del barrio. “Lo que nació público debe seguir siéndolo”, dicen los convocantes y explican que el Gobierno de la Ciudad no puede desconocer la obligación fijada en el testamento Santojanni. El terreno debía ser destinado al uso público y comunitario. Si esa obligación se incumple el derecho sobre la tierra queda sin efecto. (Código Civil y Comercial de la Nación, art. 354 y 356).
También hay denuncias sobre irregularidades y contravenciones durante la ejecución de la obra, que comenzó sin el cartel reglamentario, ni baños para los operarios, los que trabajan en el mismo espacio donde 1000 pibes asisten a la colonia de vacaciones, separados de ellos por una cerca precaria.
El caso fue presentado ante la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, la Agencia Gubernamental de Control a través de la línea 147 y de BA Colaborativa, la Dirección de Primera Infancia, Niñez y Adolescencia, la Superintendencia de Riesgo de Trabajo, el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, la Colonia de Verano Santojanni, el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Público de la Defensa, para que un Defensor Público tome el caso.
Además, para promover la adhesión de quien quiera acompañar el reclamo circulan en las reuniones y locales comerciales del barrio planillas de firmas y se ha abierto en Peticiones.net un Pedido de revocación al uso privado del Polideportivo Santojanni – Liniers
Junto a vecinas y vecinos, usuarios y familias que llevan a sus chicos a la colonia de vacaciones, acompañan la protesta los comuneros Lorena Crespo, Juan José Chaves y Alberto Espiño, integrantes del Partido Obrero Liniers y otras organizaciones sociales como el Colectivo Barrio Naon y la Murga Los Mocosos de Liniers.
En https://www.facebook.com/noalaprivatizaciondelpolisantojanni se concentra y difunde información sobre la situación y las acciones emprendidas por vecinas y vecinos.
