El Gobierno de la Ciudad anunció que ya terminó las dos colectoras de la nueva autopista Dellepiane, en el marco del master plan destinado a convertirla en la primera autopista parque de la Ciudad. Mientras destaca las mejoras en el tránsito y la circulación vial de la intervención, diferentes organizaciones ambientalistas y vecinales han cuestionado su impacto ambiental.
La autopista Dellepiane conecta la AU 25 de Mayo con la Ricchieri. Entre Av. Escalada y Mozart es límite entre las Comunas 8 y 9, luego atraviesa el barrio de Parque Avellaneda hasta Lacarra, desde donde vuelve a ser límite con Comuna 8 hasta Mariano Acosta.
El “Master Plan Autopista Parque Dellepiane” comprende reformas en la colectoras y en el entorno, un nuevo puente y la construcción de un carril exclusivo para transporte público, pero la primera etapa en ejecución sólo incluye la ampliación de ambas colectoras, sentido norte y sur. Esta primera etapa se haría con fondos propios de la Ciudad, mientras que el plan completo necesitaría financiamiento internacional, que llegaría de parte del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
La propuesta ha causado preocupación por su impacto ambiental, ya que la intervención se realiza a costa de una gran pérdida de espacio verde público. A los cuestionamientos de instituciones, vecinas y vecinos, las críticas expresadas en la Audiencia Pública y la presentación judicial se sumaron pedidos de informes de la Legislatura porteña.
No obstante ello, el Gobierno decidió continuar con las obras que, señala, beneficiarían “a los 200 mil vehículos que utilizan esa red vial cada día, mejora la vida de 63 mil vecinos de la zona y acorta los tiempos de viaje de unos 15 mil pasajeros de transporte público”. Además destaca que en los laterales de la autopista se está desarrollando un parque lineal de cuatro kilómetros con canchas deportivas, pista de atletismo, juegos, postas aeróbicas y un corredor verde con senderos peatonales y bicisendas.
Con la habilitación de la nueva colectora Sur y la salida a la avenida Riestra, la Ciudad completó las dos colectoras, las que eliminan el “cuello de botella” histórico que complicaba el tránsito, porque las calles laterales de la autopista se cortaban antes de llegar a la avenida General Paz; además, ahora separan el tránsito local del de media distancia, y mejoran y ordenan el transporte público.
Señala la información oficial que el nuevo tramo de dos carriles, extendido entre las calles Guaminí y José Ignacio Rucci, otorga continuidad a la circulación en sentido al centro y suma una nueva parada de colectivos. Ya está funcionando la colectora Norte, un trazado recientemente inaugurado de dos carriles entre Timoteo Gordillo y la avenida Piedrabuena, en Villa Lugano, con sentido hacia la avenida General Paz.
La nueva colectora tiene un acceso directo desde la calle Montiel para canalizar el tránsito que viene desde colectora de General Paz y una conexión desde la autopista. Además, se construyó una nueva salida a la altura de Cosquín para conectar con avenida Riestra o el puente Río Negro y la vinculación con la colectora original es en Rucci, alcanzando una extensión de 800 metros.
Además, las líneas de colectivos 56, 86 y 193 comenzaron a circular por la colectora, donde se instalaron nuevas paradas para mejorar la operación del servicio y brindar mayor comodidad a los pasajeros. De esta manera, dejaron de utilizar la traza principal de la autopista para el ascenso y descenso de pasajeros. Cuando la obra esté terminada, el transporte público circulará por el centro de la autopista, por un carril exclusivo que empalmará con el Metrobús de la 25 de Mayo.

