
Vecinas y vecinos de barrio Naón continúan demandando la intervención del Gobierno de la Ciudad para resolver los problemas de seguridad que afectan a este sector del barrio de Mataderos. Por eso, han presentado sendas notas ante la Comisaría Vecinal 9 y la Junta Comunal 9, ambas acompañadas de gran cantidad de firmas.
Quienes allí viven han denunciado reiteradamente que en los alrededores de las Plazas Onésimo Leguizamón y Rómulo Zabala y la Plazoleta Alfredo Palacios, se registran destrezas y exhibición de autos y motos, reuniones nocturnas con venta y consumo de alcohol, música en alto volumen fuera de los límites permitidos, vandalismo, descontrol generalizado y tránsito nocturno constante, lo que perturba el derecho al descanso y representa un riesgo grave para vecinos y transeúntes.
Por eso en una nota dirigida al Comisario Ariel Pereyra, titular de la Comisaría Vecinal 9A – Mataderos reclaman mayor presencia policial, con acciones y medidas preventivas concretas ante la incesante situación de inseguridad (entraderas, robos de vehículos, hurtos), picadas ilegales (delito bajo la Ley 26362, C. Penal art. 193 bis), ruidos molestos y consumo de alcohol en la vía pública.
Su pedido es la implementación de un plan de acción, de duración no menor a 365 días, que apunte a la pacificación del barrio y que cuente con: Refuerzo del patrullaje y control policial de calidad durante los fines de semana; Consigna policial en la plaza Onésimo Leguizamón, el foco más importante de disturbios; Funcionamiento adecuado y utilización real de las cámaras y domos de seguridad existentes, promoviendo así la investigación de delitos, faltas y contravenciones y la sanción a sus autores; Operativos de tránsito y control de alcoholemia, para garantizar la seguridad en el tránsito y prevención del riesgo vial y Coordinación con la Junta y el Consejo Consultivo Comunal para el seguimiento de las medidas preventivas y reclamos vecinales.
Una nota de tenor similar fue entregada al Presidente de la Junta Comunal 9, Maximiliano Mosquera Fantoni. En ella, atendiendo a los artículos 10.e y 11c y d de la Ley de Comunas (1777) solicitan que se implemente como política comunal un plan de acción que se extienda durante todo el 2026 y que incluya: Gestionar transversalmente controles de tránsito, alcoholemia y operativos de seguridad vial para prevenir picadas, destrezas automovilísticas y conductas peligrosas; Gestionar la presencia de las autoridades del APRA, para controlar los niveles de ruidos molestos, especialmente en la nocturnidad los fines de semana y la implementación de políticas de salud ambiental para el entorno sonoro; Intervención de agentes de control comunal para evitar la venta ilegal y el consumo de alcohol en el espacio público. Control de los comercios nocturnos de la AV. Emilio Castro respecto a los horarios de cierre y la venta de alcohol en los kioscos 24/7; Gestionar a través del Ministerio de Infraestructura el cambio de sentido de la calle Pizarro en el tramo desde José León Suárez hasta Cosquín, convirtiéndola en mano única hacia Cosquín; Colocación de retenes de velocidad (lomos de burro) en calles de circulación rápida; Mayor presencia y patrullaje policial los fines de semana en las plazas y calles adyacentes; y Funcionamiento adecuado y utilización real de las cámaras de seguridad existentes.
Respecto al operativo preventivo de control del tránsito que realizó el GCBA, el último fin de semana de noviembre en la zona destacan los vecinos que “Fue muy útil pero muy fugaz. El siguiente fin de semana a volvieron los problemas y ahora se producen todos los días. Confiamos en que si mantienen la decisión va a ser para bien, pero para eso la voluntad política debe ser real y mantenerse en el tiempo. Demostraron que recursos no les faltan”
