Galería Alberdi: la preservación del patrimonio barrial

Galería Alberdi: la preservación del patrimonio barrial

Con una mezcla de entusiasmo por pensar en el inicio de la recuperación de un espacio muy significativo para la historia e identidad barrial, y preocupación, por el grave problema de la falta de vivienda y las ocupaciones ilegales de inmuebles, vecinas y vecinos de Mataderos observaron la desocupación de los locales intrusados de la Galería Alberdi. Las quejas eran muchas y reiteradas, el silencio de los funcionarios constante. Finalmente el Gobierno de la Ciudad optó por el desalojo. Pensamos que esta intervención debería enmarcarse en una política integral que atienda a la cuestión de la vivienda como un problema social y al sostenimiento de la actividad comercial que le dio origen como resguardo de su permanencia.

Ahora el interrogante que se plantea es el futuro de la tradicional galería. Quienes sentimos que nuestra identidad personal está ligada a la de nuestro barrio esperamos que pueda ser preservada.

Esta nota de la Arquitecta Rossana Castiglioni* destaca el rol de las galerías en los centros comerciales barriales, su carácter de bien patrimonial, describe sus rasgos arquitectónicos y delinea algunos elementos a tener en cuenta para su preservación.

Hablar de Centros comerciales, es hablar de “itinerarios culturales”, recorridos que resultan de la suma de procesos dinámicos en donde la posibilidad de interactuar y de construcción colectiva de identidad y memoria es lo que le da sentido al conjunto.

Los barrios guardan memoria de los espacios y elementos que construyeron su identidad y mantienen vivos ámbitos de encuentro vecinal y producción de cultura, reivindican su patrimonio de proximidad. Plazas y parques, escuelas, cines, clubes de barrio y clubes de fútbol, cafés y bares, ciertos comercios emblemáticos, el paseo por la avenida son algunos de ellos. Las galerías comerciales construidas en los barrios periféricos durante la década del 60, también se han constituido como hitos barriales.

Las galerías comerciales durante la década del 60 se trasladaron desde el centro a los barrios, facilitando en algunos la densificación. A partir de la ley de propiedad horizontal se construyeron galerías comerciales en PB como continuidad y ampliación de la calle y vivienda u oficina en los pisos superiores. Los basamentos son espacios de propiedad privada pero de uso público que facilitan la transitabilidad del predio y la suma de locales y espacios de encuentro en sus interiores.

La Galería Alberdi forma parte del patrimonio barrial de Mataderos y en particular del Centro Comercial de la Av. Juan Bautista Alberdi.

Se trata de un edificio de PB y seis pisos, con una superficie cubierta de 5413 m2, sobre un terreno de 1898 m2 y un total de 108 unidades funcionales, que incluyen 56 locales comerciales y un salón en el 1er. Piso. La galería comercial ocupa toda la planta baja, entrepiso, primer piso y el espacio central como articulador de los tres accesos a la misma. Fue construido por Napoleón Lipara.

Los locales tenían el acceso principal por Av. Juan Bautista Alberdi 6267/6269 y accesos secundarios por Cafayate 1630/1636/1642/1650 y por la calle Artigas. Por fuera aún se conservan las marquesinas salientes que dan marco a los accesos en hormigón, típicas de las construcciones de las galerías barriales de la época.

Su diseño frente a la Av. Alberdi, destaca en su acceso un solado particular para la misma. El nombre de la Galería realizado con mármol y un diseño con mosaicos esmaltados que simula una esfera que podría tratarse de su logo comercial.

La cúpula central dotaba de un amplio espacio que en su momento conto con una calesita (pieza característica para ofrecer juegos y entretenimiento, en las galerías comerciales barriales que se han podio relevar) para facilitar la permanencia y el uso continuo del espacio con locales gastronómicos, que hacían a la dinámica barrial, al encuentro social. Un salón de fiestas con acceso desde Cafayate, permite concluir que el espacio central o espacio del encuentro era pensado con usos (juegos, salón de baile, gastronomía, etc.) que apuntaban al uso lúdico y de entretenimiento del espacio social y cultural con escala local.

Nos cuenta Iván Zois, del tradicional comercio Casa Cavada y presidente del Centro Comercial Alberdi, quien nos facilitó datos e imágenes actuales de la Galería: “Ahí estaba todo lleno de negocios. En nuestra infancia íbamos ahí, cuando llovía era el paseo obligado. Estaba la disquería, estaba la casa que vendía artículos de comunión, estaba la calesita. Había un montón de negocios en esa galería que era un espectáculo”.

La calesita se encontraba en el encuentro de la vía circulatoria central con acceso por Alberdi y la vía circulatoria con acceso por Cafayate.

Otra característica a destacar del emprendimiento es que asume su mayor altura (6 pisos) sobre la Av. Alberdi (la más ancha), mientras que por Cafayate y Artigas solo tiene locales comerciales en PB y 1.er piso. Esto da muestra de un respeto por el entorno inmediato y de una lectura particular del proyecto sobre el contexto en el cual se inserta.

La entrada por Artigas está cerrada, modificada. Suponemos que durante la década del 90 los locales ubicados en el espacio central con entrada desde Artigas, fueron unificados constituyéndose como un gran espacio o unidad funcional con uso exclusivo y que no era de acceso público. Ese espacio facilitaba la salida desde Alberdi hacia Artigas como un recorrido con varios locales comerciales pasantes a ambos lados del pasillo que articulaba ese gran espacio central. Esto produjo un “corte” en la percepción del espacio de la galería como “pasaje” o calle alternativa.

Coincidimos con Iván Zois, lo importante en este momento es la puesta en valor de la Galería, que tiene un valor de patrimonio histórico, es de 1950. Si hablamos de patrimonio y reconocemos que un uso en particular, contribuye al significado de un sitio, la conservación debería apuntar a mantener dicho uso cuando sea posible.

Luego de este breve análisis, entendemos que es necesario:

Reconocer como parte del patrimonio como bienes culturales de escala local a las galerías comerciales, que son productos particulares del desarrollo de los barrios, y adquieren sentido en la lógica de producción y consumo cultural local, hacen a la identidad barrial y al patrimonio de proximidad.

Propiciar políticas de preservación y gestión proactivas, que superen la mera prohibición de hacer para preservar un edificio, un hecho físico, y avancen en el sostenimiento de la actividad que le dio valor.

Revalorizar el ámbito local como espacio de gestión del patrimonio en y de los barrios, destacando la importancia de la participación de los actores barriales en el reconocimiento de su patrimonio y en la identificación y ejecución de políticas, programas y acciones dirigidos a su preservación.

*Rossana Castiglioni es arquitecta, especialista en patrimonio. Presidenta de la Junta de Cultura y Estudios Históricos de Monte Castro e integrante de la Junta de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires Federación. Ha trabajado en la Comisión para la Preservación Histórico Cultural de la Ciudad, la Dirección de Patrimonio Museos y Casco Histórico del Gobierno porteño y en la Comuna 9. Investiga el tema Galerías comerciales como patrimonio cultural

 

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