La defensa del arte popular y el patrimonio barrial

Hace pocos meses fueron inauguradas las obras de reforma y ampliación del Centro de Salud N°4, dependiente el área del Área programática del Hospital Santojanni, ubicado en la Plaza Salaberry, Av. Juan Bautista Alberdi 6300. La construcción de nuevos consultorios y sala de usos múltiples, y la ampliación de la farmacia, la sala de enfermería, el vacunatorio y el mesón de atención son buenas noticias que se ven empañadas por la destrucción del mural realizado en el año2001 por artistas del barrio de Mataderos.

Los autores del mural eran parte del grupo “Artistas Plásticos Liniers – Mataderos” formado con el objeto de promover y dar a conocer la producción barrial. Con el apoyo del entonces Centro de Gestión y Participación N° 9 concretaron exposiciones en universidades, museos, galerías, salas y espacios de arte y editaron el libro del mismo nombre que fuera declarado de interés cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. El diseño elegido recuerda el frente de la Recova y del Hospital Juan F. Salaberry, dos imágenes significativas del barrio de Mataderos. Es de Beatriz Olivera Querol, en conjunto con los artistas plásticos Rosa Pantano, Fernando Martín Ruiz y Norberto Ricco, todos ellos reconocidos por su trayectoria profesional y su compromiso con la cultura barrial.

Sobre la misma Av. Juan Bautista Alberdi, centro comercial y cultural de Mataderos encontramos otros ejemplos de la falta de respeto por el patrimonio cultural, memoria e identidad que se manifiesta en el espacio público del barrio. Lo más grave es que es el propio Gobierno de la ciudad, quien debería ser su custodio, quien lo abandona y lo destruye

Aunque nació en Montevideo, Uruguay en 1919, Alberto Breccia vivió y desarrolló su obra en nuestro barrio. Fue un maestro de la historieta, gran dibujante y artista plástico, reconocido y premiado no sólo en nuestro país sino también a nivel internacional. En su memoria, el 10 de noviembre, fecha de su fallecimiento, en 1993, se celebra en la Argentina el Día del Dibujante. En la esquina de Av. Juan Bautista Alberdi y Guardia Nacional, el mural que lo homenajea, realizado por sus amigos familiares y vecinos, ha sufrido constantemente la agresión de pintadas de partidos políticos, agrupaciones de los clubes deportivos y aún de la empresa contratada por el Gobierno de la Ciudad para recuperar frentes.

A sólo una cuadra de allí, en el cruce de la avenida con Basualdo, en diciembre de 2020, como un homenaje a Gabo Ferro, fallecido el 8 de octubre de ese año, se realizó colectivamente un mural, que se basa en la tapa de uno de sus discos, «Amar, temer, partir», obra del artista Costhanzo, declarado de Interés Cultural por la Legislatura porteña. Gabo Ferro nació en 1965 en Mataderos, y tuvo una meritoria trayectoria como músico, autor e intérprete. También fueron destacados sus trabajos como historiador. Recibió numerosos premios y en 2019 fue reconocido como Personalidad Destacada en el Ámbito de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. El mural fue destruido por agosto de 2022 por la empresa contratada para “restaurar” frentes. Reconstruido por vecinas y vecinos, en 2023, nuevamente, esta obra colectiva de arte popular desapareció bajo una desprolija capa de pintura, en el marco del mismo programa de recuperación y “embellecimiento” de frentes.

No son éstos los únicos ejemplos de avasallamiento de la expresión de la cultura barrial que se manifiesta en calles y plazas de nuestra comuna homenajeando a vecinos notables o manifestando su historia y sus valores. Ya ha sucedido con la obra realizada por el artista Norberto Ricco en las paredes del Anfiteatro del Parque Alberdi, con imágenes que recordaban la historia del barrio y con el mural realizado por iniciativa de la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Liniers, Mataderos y Villa Luro, en la “Plaza Isidora”, con la participación de artistas argentinas/os e internacionales y que fuera declarado por la Legislatura de Interés para la promoción y defensa de los Derechos Humanos de la Ciudad.

Pese a todo la comunidad barrial no cesa en su lucha por defender su patrimonio. El Emblema del Barrio de Mataderos, cuyo autor fue Norberto Ricco, también sufrió el impacto de la falta de respeto por la cultura y la identidad barrial. En este caso la fuerza de su familia por defender su legado y el compromiso de organizaciones, vecinas y vecinos del barrio, comuneros y legisladores logró restaurar su presencia en las calles de nuestro barrio.

En 1992, la entonces Municipalidad de la Ciudad, impulsó un concurso para crear el emblema o escudo barrial. Para Mataderos, un jurado, conformado por los artistas plásticos Orio Dal Porto, Daniel Otálora, Orlando Arena, Margarita Spera y Josefina Di Motta y por dos representantes oficiales seleccionó el dibujo presentado por Norberto Ricco. Sobre esta base, el artista realizó una obra que se emplazó en la intersección de la Av. Juan Bautista Alberdi y Murguiondo, en 1993. En el año 2019, el emblema había desaparecido.

El 15 de abril de 2023, en el marco de los festejos de los 134 años del nacimiento del barrio, la obra volvió a estar presente en su ubicación original de Av. Juan Bautista Alberdi y Murguiondo. La réplica, donada por la familia Ricco y realizada por su hijo Facundo, fue bendecida, tal como había sucedido con el original en 1993, por el padre Domingo Bresci.

El emblema, los murales que recuerdan a vecinas y vecinos notables o destacan símbolos y rasgos de su historia, son expresiones de cultura y arte popular, manifestación de principios y valores que definen la identidad barrial, obras de artistas que con su pasión sostienen la memoria y crean conciencia en muchos otros. Por eso, debemos cuidarlos, mantenerlos, darlos a conocer, y reclamar al Gobierno de la Ciudad que aporte a su preservación y no a su destrucción.

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