
Informa la Comuna 9 que durante el fin de semana se realizó un operativo preventivo de control del tránsito en puntos estratégicos, con el fin de cuidar la seguridad vial y evitar conductas peligrosas. La realización de “picadas” ilegales ha motivado reclamos y denuncias de vecinas y vecinos, especialmente del sector de Mataderos conocido como Barrio Naón y, también, la preocupación de los legisladores de la Ciudad.
El operativo, que abarcó las inmediaciones de las Plazas Rómulo Zabala y Onésimo Leguizamón, las intersecciones de la Av. Gral. Paz con Av. Emilio Castro y Av. Juan Bautista Alberdi y de la Av. Emilio Castro y Montiel, fue un trabajo conjunto de la Policía de la Ciudad, el área de Tránsito de Transporte, Tránsito de Seguridad, la Agencia de Protección Ambiental, la Patrulla de Control de Accesos, Departamento Motorizada y la Comisaría Comunal 9ª.
La crítica situación que sufren debido a las constantes “picadas” que tienen lugar en las calles de Barrio Naón ha sido recurrentemente denunciada por vecinas y vecinos de la zona, los que señalan que las “picadas” de autos y motos “se producen tanto en horarios diurnos como nocturnos, todos los días, pero especialmente en jueves, viernes, sábado y domingo en proximidad de las plazas Onésimo Leguizamón y Rómulo Zabala (conocida como Monito). Estas prácticas ilegales afectan la tranquilidad y el derecho al descanso y causan miedo a niños y niñas por la violencia acústica, que generan los motores de las fuentes móviles y las maniobras ilegales con decibeles por encima de los límites permitidos”. Buscando una solución han elaborado un proyecto que propone cambio de sentido de calles, colocación de semáforos y reductores de velocidad e intensificación del control del tránsito. Se trata de un reclamo de larga data, que fue presentado ante el Ejecutivo y la Legislatura y dio lugar a la ampliación de la Plaza Rómulo Zabala y la eliminación del sector de estacionamiento conocido como “el Hueso”.
El aumento de distintos incidentes viales protagonizados por conductores de vehículos que incurren en maniobras peligrosas y disputan competencias de velocidad en la vía pública también ha motivado la preocupación de la Legislatura porteña que en su última sesión aprobó una resolución pidiendo informes sobre esta problemática al Ejecutivo.
“La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene la obligación de actuar para prevenir y disuadir este tipo de conductas en la vía pública – señalan los legisladores. Teniendo en cuenta que las denominadas “picadas” automovilísticas constituyen, además, un tipo penal en sí mismo, resulta fundamental que el Gobierno de la Ciudad distinga las políticas de seguridad vial respecto de las políticas criminales vinculadas al uso de automóviles, a fin de conocer las estrategias de intervención que se propone en cada caso. Para ello debe partir de un diagnóstico certero respecto de las zonas donde estas prácticas ilegales tienen mayor incidencia dentro del territorio de la Ciudad”
Por ello solicitan al ejecutivo que informe sobre la cantidad de agentes de tránsito y de la Policía de la Ciudad afectados al control y prevención de carreras ilegales en la vía pública, la modalidad y forma de intervención, las zonas de mayor incidencia, la cantidad de operativos e intervenciones policiales realizados, de actas de infracciones labradas y de denuncias formuladas.
Además piden que se detallen los avances en el cumplimiento de los hitos y metas definidos en el Plan de Seguridad Vial 2024-2027. Este plan, anunciado por el actual Jefe de Gobierno en diciembre del año pasado busca reducir en un 40% la cantidad de víctimas fatales en accidentes de tránsito en tres años. Para ello, se propuso incrementar un 34% los operativos de control de la velocidad en la vía pública, incorporar 600 nuevos agentes de tránsito en el año 2025, y endurecer las sanciones en caso de alcoholemia positiva, conducción temeraria y reincidencia.
