
La Ciudad de Buenos Aires ha definido criterios para el diseño de los patios de juegos: que sean funcionales para niños con distintas habilidades y necesidades y que refieran a una temática vinculada al barrio en donde se emplazan. En la Comuna 9, este año se han construido nuevos patios temáticos en Plaza Olivera, en el barrio de Parque Avellaneda y en la Plaza Rómulo Zabala en Mataderos. Sin embargo, se trata de renovación de patios en espacios existentes, una acción necesaria pero insuficiente para garantizar una adecuada dotación de esos espacios recreativos y su distribución en el territorio.
Según informa el Gobierno porteño, existen 417 patios de juegos distribuidos en los 687 parques, plazas y plazoletas. De ellos, 53 tienen varios factores en común: acompañan la identidad de cada barrio; cuentan con juegos modernos y para todas las edades; son integradores para garantizar la accesibilidad total de todos los chicos.
El nuevo patio de juegos de Plaza Olivera se destaca por su diseño temático: un mangrullo en forma de castillo medieval. Su renovación formó parte de una reforma integral de la Plaza, que incluyó nuevos sectores de estar y mobiliario urbano. Se trata de una manzana que se encuentra dividida en dos “triángulos” por la traza de la Avenida Olivera. El diseño temático de este patio, ubicado sobre uno de los dos triángulos que conforman la plaza – explican los realizadores -estuvo inspirado en la historia: Parque Avellaneda se ubica en lo que fuera la chacra «Los Remedios», que perteneció a la familia de don Domingo Olivera. El estilo medieval se eligió al encontrar vínculos entre la familia Olivera, que da nombre a la plaza, con aquel período histórico, en Europa. El mangrullo, de grandes dimensiones, está fabricado en madera y hierro. El área de juegos se organiza en dos sectores: uno más tranquilo, con arenero y solados suaves de caucho y otro más dinámico, con juegos de destreza y agilidad para niños más grandes. La zona de juegos también incluye un pórtico de hamacas. Una de las particularidades del espacio es el tabique perimetral con vegetación nativa.

La Plaza Rómulo Zabala, situada en la calle Ercilla 7515, entre Fragata Hércules y Fragata Trinidad, en el barrio Naón, Mataderos, fue objeto de una intervención integral tras una serie de reclamos vecinales que buscaban revertir los problemas vinculados a su diseño y uso.
Barrio Naón es un sector residencial de casas bajas ubicado entre las avenidas General Paz, Emilio Castro y Juan Bautista Alberdi, en el que predominan viviendas tipo chalets, con retiros ocupados por jardines y un tratamiento del espacio público que configura un paisaje de calidad urbanística y ambiental. Las reiteradas denuncias de vecinas y vecinos sobre la crítica situación ocasionada por las constantes “picadas” que tienen lugar en sus calles, dieron lugar a la ampliación de la Plaza Rómulo Zabala y la eliminación del sector de estacionamiento conocido como “el Hueso”.
La intervención se basó en el proyecto vecinal que buscaba recuperar los límites originales de la plaza (ampliando la superficie verde existente), resignificar su espacio y uso cotidiano para eliminar la conflictividad actual y protegerla como espacio verde público, categorizando el predio como Urbanización Parque (UP). Para resolver otros conflictos generados por la triple traza y denominación de la calle Ercilla, también propusieron modificar su nombre entre Fragata Hércules y José León Suarez, por el de «Padre Naón” e invertir el sentido de circulación de la calle José León Suárez entre Padre Naón y Ulrico Schmidl.
Las pautas que orientaron el proyecto fueron: el diseño de un área exclusivamente peatonal, orientada al relax y confort, de bajo mantenimiento y no destinada a la recreación activa, la incorporación de forestación nativa y especies aromáticas y la nivelación entre el nuevo sector y la plazoleta original.

Según datos oficiales, en la Comuna 9 existen 29 patios de juegos, con diferentes características y equipamiento. La Ciudad de Buenos Aires ha ido renovando y ampliando algunos de ellos.
Con el objetivo de crear entornos que integren elementos funcionales para niños con distintas habilidades y necesidades, en su diseño se define una zonificación que propone distintas complejidades de actividades: áreas de juego de mayor desafío para los niños con más recursos físicos; áreas de juego más tranquilas que implican menos riesgo de impactos o caída; espacios para acompañantes, con equipamiento para permanecer y asistir a los niños y/o espacios de calma, para quienes necesiten un entorno más sereno. Además, tienen pisos antigolpes, pictogramas y carteles nomencladores con la información referida a cada juego, y espacios de descanso, pensados para que los adultos puedan permanecer.
Respecto a su distribución en el territorio, según los parámetros utilizados para la planificación urbana la mayor distancia a un equipamiento recreativo de escala barrial (plaza) debería ser el equivalente a la recorrida en 10 minutos y a un equipamiento de escala residencial (plazoleta) en cinco minutos y la superficie recomendada para satisfacer la necesidad de la población de su entorno ésta serían de 1 m2 por habitante para las plazas y de 0,5 m2 por habitante para las plazoletas.

La observación del mapa publicado por el Gobierno de la Ciudad que registra la ubicación de los patios existentes nos permite verificar que éstos se encuentran repartidos de manera desigual en el territorio de la Comuna 9, con algunos sectores desprovistos. Si relacionamos la superficie de estos equipamientos con la población de su entorno se pude inferir que dichos parámetros no se cumplen.
