
El jueves 16 de octubre, desde las 17 horas hasta medianoche, se realiza la 4ta edición de la Noche de los Bares Notables, con espectáculos en vivo, experiencias y actividades culturales y gastronómicas en distintos barrios de la Ciudad.
Ésta es una iniciativa de la Ciudad para celebrar y destacar el valor cultural y espíritu de los bares notables porteños, considerados parte de su patrimonio histórico y cultural. Comprende este año más de 120 propuestas para toda la familia en 24 barrios e incluye espectáculos de tango, shows itinerantes, recorridos guiados, exposiciones de fotografía y artes visuales, talleres, opciones de cafetería y el Pop up de cocinas, con intervenciones de reconocidos chefs en las cocinas de diez bares.
Los Bares Notables de la Ciudad son parte del patrimonio cultural y de la identidad de los porteños. “Se considera bar notable a aquellos bares, billares o confiterías relacionados con hechos o actividades culturales de significación; aquellos cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local, le otorgan un valor propio” (Ley 35/98. Ciudad de Buenos Aires).
Dos bares de la comuna 9 participan de este evento: el Bar 9 de Julio y el Bar del Glorias, del Club Glorias Argentinas.
En el Bar 9 de Julio, ubicado en Larrazábal 1276, casi Av. Juan Bautista Alberdi, a las 21 horas, se presentan Florencia Suárez y Daniel Homer con un repertorio que combina músicas y canciones de diversos autores y compositores argentinos e internacionales, que abarca diferentes géneros como el tango, el jazz fusión y el folklore.

En el año 1949, el Bar 9 de Julio inició sus actividades, en la esquina noroeste de Larrazábal y Avenida Juan Bautista Alberdi. En 1969, fue trasladado a su ubicación actual. Su reinauguración, fue celebrada como un gran acontecimiento con la presencia de Floreal Ruiz, vecino del barrio. “El Tata” vivía en Ercilla y Pieres, caminaba hacia el bar, se bebía un café y luego tomaba el transporte que lo llevaba a “Radio El Mundo”, para cantar.
Lugar de reunión de Alberto Castillo (vecino del barrio), Floreal Ruiz (vivía en Ercilla y Pieres), el escultor Orio Dall Porto, y el historiador Ofelio Vecchio, la Sra. Amalia Lavira de «La vida lunfa», el Dr. Weidmann, los «Amigos del Arte de Mataderos» y tantos otros vinculados a la actividad cultural y social de Mataderos, fue declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura y Bar Notable por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El Bar del Glorias, ubicado en Andalgalá 1982, tiene una particularidad, es el único bar notable que se encuentra dentro de un club. El jueves 16, presenta a partir de las 20 un espectáculo de tango y música melódica.

El Club Social y Deportivo Glorias Argentinas, con sede en Bragado 6875, se fundó en 1941creció con bailes de tango y carnaval y albergó durante décadas una milonga. Su escenario tuvo a grandes como Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo, Astor Piazzolla, Alberto Castillo, Hugo del Carril, Oscar Alemán; luego Sandro y el Club del Clan, entre otros. El organizador de la milonga era Oscar Héctor Malagrino, quien forma parte de la historia del tango. Reconociendo esta historia, en su escenario se filmó una escena para «Café de los maestros«, documental producido por Gustavo Santaolalla. En 2010, fue reconocido por la Legislatura de la Ciudad como “sitio de interés social, cultural y deportivo”
El Bar del Glorias es de 1942, cuando el club, del cual funciona como buffet, se mudó a su sede actual, con acceso desde el interior y entrada independiente por Andalgalá 1982. En el año 2009 fue designado como Bar Notable de la Ciudad, en el marco de la Ley 35/98
Completa el listado de “Bares Notables” de Mataderos el “Oviedo”, ubicado en la emblemática esquina de Av. Lisandro de la Torre y Av. De los Corrales, sitio fundacional del barrio.

El origen del barrio está ligado al emplazamiento de los Nuevos Mataderos y Mercado de Hacienda, que comienzan a construirse en 1889. El valor patrimonial de este sector histórico, está reconocido en la designación de los Edificios Administrativos del Antiguo Matadero como Monumento Histórico Nacional, de la Estatua el Resero como Bien de Interés Histórico Nacional y del Bar Oviedo como Bar Notable y Sitio de Interés Cultural de la Ciudad.
Aunque en su frente una inscripción indica el año 1900, se dice que ya funcionaba a fines del siglo XIX. Allí se reunían los paisanos de la zona, los que trabajaban en el Mercado y los que venían arriando ganado. Se lo llamó “Bar de los payadores”, porque fue un lugar elegido por esos poetas populares.
En 1910, Fernando Ghío, concejal socialista y presidente del Club Nueva Chicago, compró el almacén de ramos generales y lo convirtió en un Bar Cultural, donde se realizaban reuniones para tratar temas relacionados con la política, la literatura y los problemas sociales, a las que asistían personalidades destacadas como Joaquín V. González, Estanislao Zeballos y Mario Bravo, y, también, poetas, mucangueros y obreros. En el entrepiso ubicado en el fondo del local, Fernando Ghío, enseñaba a leer y a escribir a los paisanos. Hoy, el histórico bar encuentra su público entre los visitantes de la Feria de Mataderos, a la que llegan vecinas y vecinos de toda la ciudad y turistas de nuestro país y de todo el mundo
Si bien en Liniers y en Parque Avellaneda no hay Bares notables, en este último barrio se encuentra “Yiyo el Zeneize”, en Av. Eva Perón 4402, declarado por la Legislatura de la Ciudad “sitio histórico, en el marco de la Ley N° 1227, art. 4, inc. a)” y “patrimonio cultural en la categoría expresiones y manifestaciones intangibles –Ley N° 1227, art. 4, inc. j- a las prácticas y saberes, que se han venido generando, incluida su carta gastronómica”.

Lo abrió Egidio Zoppi, un inmigrante italiano del Piamonte, que llegó a Buenos aires a principios del siglo XX. Trabajó en la estancia de los Martínez de Hoz, donde lo echaron sin pagarle y luego pasó a otra estancia en Mataderos, donde llegó a ser capataz. Su dueño le ofreció la esquina de campo donde, alrededor de 1920, comenzó a construir su casa y el local que en 1921 comenzó a funcionar como despacho de bebidas y almacén.
En los años 40, Luis y Batista, los hijos de Egidio, tomaron la posta, y le dieron el nombre de Yiyo el zeneize. El lugar guarda memoria de los vecinos que se reunían en encuentros familiares, de amigos o para organizar los reclamos de mejoras barriales. En 2020, en plena pandemia, fallecieron los hermanos Zoppi, Luis de 91 y Batista de 93 años, hijos de Yiyo. Danilo Wortolec, su bisnieto, se hizo cargo del establecimiento, junto a su tío Omar y otros dos socios que suman su experiencia gastronómica: Maxi Luque y Cristian Díaz.
