
En el marco del proyecto Cooperar en Comunidad, se reconocieron a los 15 mejores proyectos de 2025. Entre ellos se encuentra el presentado por la Escuela Técnica 20 D.E. 20 del barrio de Mataderos.
Cooperar en Comunidad es un programa que el Ministerio de Educación de la Ciudad impulsa para promover el trabajo entre las cooperadoras escolares y las conducciones de los establecimientos educativos, brindando la posibilidad de acceder a un fondo especial para implementar proyectos conjuntos.
Sus objetivos son: Diseñar una propuesta pedagógica que atienda los intereses, necesidades y potencialidades de los estudiantes y promueva el aprendizaje activo, significativo y responsable; profundizar la relación y el diálogo entre las conducciones escolares y los miembros de las cooperadoras escolares y generar espacios de participación de toda la comunidad educativa y, de este modo, fortalecer el vínculo entre la escuela y las familias.
Este año, el foco estuvo puesto en que los proyectos no solo favorezcan el aprendizaje activo y significativo, sino que también promuevan el bienestar socioemocional y la asistencia de los estudiantes.
Se presentaron 552 proyectos de todos los niveles educativos. De ellos, 111 fueron seleccionados para recibir financiamiento y, entre ellos, se distinguió a los 15 mejores de la Ciudad, uno por comuna.
En la Comuna 9 fue premiada la Escuela Técnica 20 D.E. 20, por su proyecto “Conectar-se cuerpo y emociones”: espacio de calma y prácticas de atención plena sin conectividad digital.
La Escuela Técnica 20 Distrito Escolar 20
Es una Escuela Técnica de Nivel Secundario con orientación en Técnico/a en Producción Multimedial, Técnico/a en Tecnologías de la Información y la Comunicación y otorga títulos con validez nacional.
Forma parte del denominado Polo Educativo de Mataderos, ubicado en Av. Directorio y Murguiondo, el cual consta de cuatro edificios educativos implantados en dos manzanas. Los terrenos donde se emplaza formaban parte del predio del Mercado de Hacienda y fueron cedidos por la Nación a la Ciudad en el año 2002, para ser destinados a funciones educativas. Con ello se intentaba dar respuesta a la constante demanda vecinal de construcción de nuevas escuelas secundarias.
En la esquina de Murguiondo y Av. Directorio se construyó el que corresponde a la Escuela Técnica, con aportes del Gobierno Nacional, en el marco del Convenio entre el Instituto Nacional de Educación Tecnológica de la Nación y el Ministerio de Educación de la Ciudad, en 2017. Comenzó a funcionar con el ciclo lectivo de 2019. Es decir que fueron muchos los años de espera y reclamo por parte de los vecinos, hasta que se concretara la construcción de un polo con todos los niveles educativos.
En 2024 comenzó el proceso para darle nombre, para garantizar una elección democrática, en pos de la identidad de la Escuela. El nombre elegido fue Carolina Muzilli, que representa los valores de Defensa de los derechos humanos, Justicia social, Compromiso social y solidaridad, Equidad de género.
De acuerdo a la normativa vigente para dotar de su nombre a los establecimientos escolares se establece un sistema de doble vuelta, comenzado en este caso con la aprobación de la Ley inicial. Luego se debe realizar una audiencia pública y un nuevo tratamiento por los legisladores para su aprobación definitiva.
En este caso la ley inicial se aprobó en la sesión del jueves 19 de septiembre de 2024 y la Audiencia pública que confirmó esa designación tuvo lugar en la Legislatura y mediante su plataforma digital el 25 de marzo de 2025.
En los fundamentos de la lección del nombre, desde la comunidad educativa nos cuentan que Carolini Muzzilli fue “porteña de origen, nació en el año 1889. Fue obrera textil, militante del socialismo, periodista y feminista. Tuvo una existencia breve e intensa, atravesada por la decisión de luchar por un porvenir venturoso para la clase trabajadora, especialmente sobre las obreras. Ellas recibían una paga menor que sus compañeros varones por igual trabajo; sufrían el acoso sexual de capataces y patrones y padecían la inestabilidad laboral a causa de su capacidad de procrear ya que asumían la carga del trabajo doméstico. Carolina militó para desterrar estas injusticias”. Además, como hitos a destacar, señalan que “la vida en un conventillo del sur, la miseria, las enfermedades y los abusos sufridos por los suyos hizo que desde muy chica tuviera clara conciencia del daño que la explotación capitalista infligía sobre los sectores trabajadores, especialmente sobre las obreras”.
